Lunes 16 de Diciembre del 2019
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Steve Jobs, un chico problemático en la escuela que triunfó en la vida real

La historia del fundador y presidente ejecutivo de Apple Inc. es bastante conocida. Steve Jobs no fue solo un importante empresario, sino todo un visionario en un mundo que necesitaba un cambio tecnológico, apoyando el desarrollo de nuevos dispositivos que cambiarían nuestras vidas.  Un hombre que mostró que todo es posible con mucha perseverancia.

Steve Jobs y su primer computador La Macintosh

Nacido en San Francisco, California, el 24 de febrero de 1955 Jobs fue una persona importantísima en la industria de la informática y el entretenimiento mundial gracias a su participación en empresas  de desarrollo tecnológico y también de animación. Pero más allá de la historia que todos conocemos, el estadounidense empezó su camino como cualquiera de nosotros, tal vez incluso con algunos de nuestros problemas. Y este es tal vez el mayor mérito de su vida: la superación y la perseverancia.

UNA VIDA CURIOSA

Seguramente sabías que Steve Jobs fue un niño dado en adopción por sus padres. Pero más allá de esto, su vida escolar no fue color de rosas.

Confeso disléxico, el pequeño Steve tenía problemas para realizar los deberes y poner atención en las clases, por lo cual sus maestros siempre perdían la paciencia con él. Esto ocasionó que no se encontrara entre los más brillantes de la clase, como otros grandes visionarios como Albert Einstein.

Al graduarse e ingresar a la universidad se dio cuenta que eso no era lo suyo. Luego de pasar un semestre a duras penas, decidió dejarlo todo e ir de peregrinaje a la India en donde estuvo un buen tiempo. Es aquí en donde decide dejar de comer carne, optando por cambiar su alimentación a frutas y verduras.

Steve Jobs, un chico problemático en la escuela

¿Entonces cómo llegó a ser un empresario tan importante?

“Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo como: “Si vives cada día como si fuera el último, algún día sin duda estarás en lo cierto”. Causó una honda impresión en mí”, contó un día quien sería uno de los hombres más influyentes en el mundo de la tecnología.

Lo mostró al regresar de su viaje cuando empezó a trabajar en la empresa Atari Inc. Sí, aquella que había empezado a comercializar las populares consolas de videojuegos. Allí volvió a ver a Steve Wozniak, un antiguo empleado de otra empresa en donde había laborado un tiempo.

Wozniak tenía la idea de crear un computador casero que revolucionaría el mercado. A Jobs le agradó el plan. Se dividieron la tarea: Mientras Steve Wozniak se esforzaba en la fabricación, Jobs se iba a dedicar a buscar a potenciales compradores del diseño. Al final lo consiguió, lo que le dio el capital para fundar posteriormente Apple Computer, una empresa que surgió de la nada, en una cochera de una casa, pero que finalmente se convertiría en la gran empresa que conocemos hoy en día.

Steve Jobs y su obra maestra el iPhone

VISIONARIO EN TODO SENTIDO

Para triunfar en las inversiones hay que tener mucho talento y también algo de suerte. Jobs jugó con ambos puntos y se dedicó a buscar empresas relacionadas con su rubro, la tecnología y el entretenimiento, para comprar acciones y poco a poco convertirse en socio mayoritario de ahora gigantes como Pixar, la empresa de animación de la casa productora Disney. Asimismo, puso mucho empeño en desarrollar todo el potencial de su empresa y de sus trabajadores, a fin de crear la compañía que ahora tenemos en el mercado: Apple Inc.

Esta cita suya lo resume bien:

“Mi trabajo no es hacérselo fácil a la gente. Mi trabajo es hacerlos mejores. Es juntar de diferentes partes de la compañía, limpiar las vías y obtener recursos para los proyectos clave. Tomar personas importantes dentro de la compañía para apoyarlos y que sean aún mejores, de tal forma que obtengan una visión más agresiva de cómo podría ser el producto en el que trabajan”.

Sus allegados coinciden en que era demasiado empeñoso: hacía de todo por convertirse en el número uno, trazándose constantemente metas, por lo cual no nos sorprende que se haya convertido en uno de los hombres más ricos del mundo. Este es, tal vez, uno de los detalles más fuertes de su vida: su empeño diario por realizar el mejor trabajo de todos, algo que siempre recomendó a sus subordinados:

“Tu trabajo va a llenar gran parte de tu vida, y la única forma de estar realmente satisfecho con él es hacer lo que creas que es un gran trabajo. Y la única manera de hacer un trabajo genial es amar lo que haces. Si no lo has encontrado, sigue buscando. No te detengas. Al igual que con todos los asuntos del corazón, lo sabrás cuando lo encuentres. Así que sigue buscando hasta que lo encuentres”

Steve Jobs ha estado involucrado en la creación de equipos, de juegos y también de sistemas operativos. Así, aportaba ideas que finalmente le daban un nuevo giro al producto.

Además, su gusto por la mecanografía le ayudó a crear algunas fuentes únicas para las computadoras Mac, un agregado con su sello personal. ¡Y cómo poder olvidar su peculiar estilo de jeans y cafarena de cuello alto! ¿Sabías que tenía cientos de estas prendas en su armario?

Steve Jobs y el iPad, otra de sus grandes creaciones

UN MUNDO DIFERENTE

Pero como todo personaje, Jobs no estuvo exento del ojo de los demás. Muchas críticas pesaron sobre él en su vida, como su forma de ver los negocios, su no deseo de apoyar directamente causas humanitarias, entre otros detalles que no lo hicieron del agrado de todo el mundo.

Además, una vez fue incluso despedido de su propia empresa por problemas con la cúpula directiva, los cuales finalmente se pudieron solucionar para que él volviera a la cabeza de la compañía años más tarde.

Tal vez son todas estas cosas las que hacen de Steve Jobs un personaje recurrente en las charlas empresariales y en los mensajes motivacionales. Total, Jobs fue un hombre del que muchos no esperaban nada y que finalmente lo consiguió casi todo, como él mismo reconocía:

“Ser el hombre más rico del cementerio no es lo que más me importa… Ir a la cama a la noche diciendo ‘hemos hecho algo maravilloso’ es lo que realmente me preocupa”, confesó para sorpresa de todos en una conferencia.

Pero nada es eterno. Steve Jobs falleció el 5 de octubre de 2011, convirtiéndose en un ícono de toda una generación, dejando un legado tecnológico importante.

Hoy lo recordamos en el día de su cumpleaños y agradecemos inmensamente por el aporte que hizo al mundo de los Smartphones, Tablets, reproductores de mp3, computadoras y mucho más.

¿Posees tú algún producto de Apple? ¿Desde cuándo y cómo llegaste a él? Tu experiencia es importante para nosotros y también para esta gran empresa que no deja de sorprendernos con sus creaciones.
¡Nos vemos pronto!

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